Sócrates

Somos como enanos a los hombros de gigantes. Bernardo de Chartres

Por: Thisisbossí

Por: Thisisbossí

Uno de esos gigantes sobre los que se apoya el coaching es Sócrates.

Creó la Mayéutica, método que permitía a sus alumnos solucionar los problemas que se planteaban por medio de preguntas.

Sócrates nos regaló la frase:

Yo no puedo enseñaros nada, sólo puedo ayudaros a buscar el conocimiento que hay dentro de vosotros mismos, lo cual es mucho mejor que traspasaros mi poca sabiduría”.

Esta consigna es uno de los pilares fundamentales sobre los que se cimienta el coaching.

Si prefieres que alguien te aconseje, te enseñe o te marque el camino a seguir para conseguir tus objetivos, no busques ayuda en un coach.

El coach te ayudará a descubrir, aclarar y definir tu objetivo. Te hará preguntas con el fin de aumentar tu auto-conocimiento. Te animará a buscar soluciones creativas y a crear estrategias de actuación, pero nunca te dirá lo que tienes que hacer.

El coaching considera al cliente el experto en su vida y en su trabajo, y como diría Sócrates cada uno debe desarrollar sus propias ideas.

¿Qué te detiene?

Creía que Nelson Mandela en su discurso inaugural como presidente de Sudáfrica recitó estas palabras de Marianne Williamson:

Nuestro miedo más profundo no es el de ser inadecuados.
Nuestro miedo más profundo es el de ser poderosos más allá de toda medida.
Es nuestra luz, no nuestra oscuridad, lo que nos asusta.
Nos preguntamos: ¿Quién soy yo para ser brillante, hermoso, talentoso, extraordinario?
Más bien, la pregunta a formular es: ¿Quién eres tú para no serlo?

Tu pequeñez no le sirve al mundo. No hay nada iluminado en disminuirse para que otra gente no se sienta insegura a tu alrededor. Has nacido para manifestar la gloria divina que existe en nuestro interior. Esa gloria no está solamente en algunos de nosotros; está en cada uno. Y cuando permitimos que nuestra luz brille, subconsciente le damos permiso a otra gente para hacer lo mismo. Al ser liberados de nuestro miedo, nuestra presencia automáticamente libera a otros.

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Our deepest fear is not that we are inadequate.
Our deepest fear is that we are powerful beyond measure.
It is our light, not our darkness that most frightens us.
We ask ourselves, Who am I to be brilliant, gorgeous, talented, fabulous? Actually, who are you not to be?

You are a child of God. Your playing small does not serve the world. There is nothing enlightened about shrinking so that other people won’t feel insecure around you. We are all meant to shine, as children do. We were born to make manifest the glory of God that is within us. It’s not just in some of us; it’s in everyone. And as we let our own light shine, we unconsciously give other people permission to do the same. As we are liberated from our own fear, our presence automatically liberates others.

Marianne Williamson, A Return To Love: Reflections on the Principles of A Course in Miracles, Harper Collins, 1992. From Chapter 7, Section 3 (Pg. 190-191).


Manel, uno de los lectores de mi blog me informa de que Nelson Mandela no recitó estas palabras , http://aetw.org/mandela.htm en su discurso inaugural como presidente de Sudáfrica. Pido disculpas por el error y agradezco a Manel la información que nos aporta.

El Mago

… Y así después de esperar tanto, un día como cualquier otro decidí triunfar…
decidí no esperar a las oportunidades sino yo mismo buscarlas,
decidí ver cada problema como la oportunidad de encontrar una solución,
decidí ver cada desierto como la oportunidad de encontrar un oasis,
decidí ver cada noche como un misterio a resolver,
decidí ver cada día como una nueva oportunidad de ser feliz.

Aquel día descubrí que mi único rival no eran más que mis propias debilidades, y que en éstas, está la única y mejor forma de superarnos.
Aquel día dejé de temer a perder y empecé a temer a no ganar,
descubrí que no era yo el mejor y que quizás nunca lo fui.,
Me dejó de importar quién ganara o perdiera;
ahora me importa simplemente saberme mejor que ayer.

Aprendí que lo difícil no es llegar a la cima, sino jamás dejar de subir.
Aprendí que el mejor triunfo que puedo tener, es tener el derecho de llamar a alguien «Amigo».

Descubrí que el amor es más que un simple estado de enamoramiento,
«el amor es una filosofía de vida».
Aquel día dejé de ser un reflejo de mis escasos triunfos pasados y empecé a ser mi propia tenue luz de este presente; aprendí que de nada sirve ser luz si no vas a iluminar el camino de los demás.

Aquel día decidí cambiar tantas cosas…
Aquel día aprendí que los sueños son solamente para hacerse realidad.
Desde aquel día ya no duermo para descansar… ahora simplemente duermo para soñar.

Walter Elias Disney del libro “Disney The Wizard


Nunca te detengas

por: Philosofia

Siempre ten presente que la piel se arruga, el pelo se vuelve blanco,
Los días se convierten en años…
Pero lo importante no cambia; tu fuerza y tu convicción no tienen edad.
Tu espíritu es el plumero de cualquier tela de araña.
Detrás de cada línea de llegada, hay una de partida.
Detrás de cada logro, hay otro desafío.
Mientras estés viva, siéntete viva.
Si extrañas lo que hacías, vuelve a hacerlo.
No vivas de fotos amarillas…
Sigue aunque todos esperen que abandones.
No dejes que se oxide el hierro que hay en ti.
Haz que en vez de lástima, te tengan respeto.
Cuando por los años no puedas correr, trota.
Cuando no puedas trotar, camina.
Cuando no puedas caminar, usa el bastón.
¡Pero nunca te detengas!

Madre Teresa de Calcuta