Dos Perspectivas Para Decidir

Por: Thomas Hawk

Muchas veces nos enfrentamos con la necesidad de tener que tomar una decisión y sabemos que las alternativas sobre las que podemos elegir tienen consecuencias tanto para nosotros como para las personas de nuestro entorno. 

La información nos ayuda a encontrar opciones y a decidir de forma fiable.

Desde el punto de vista sistémico hay dos perspectivas básicas totalmente distintas que nos aportan la información necesaria:

1-Una visión objetiva: Consiste en mirar un sistema desde fuera. Buscar y analizar las opciones desde el exterior.  Se trata de adoptar una actitud científica. Es el momento de dar un paso atrás para observar desde diferentes ángulos y tener una visión lo más amplia posible.

2-Una visión subjetiva: Consiste en mirar un sistema desde dentro. Dejar trabajar libremente a nuestra inteligencia. Escuchar a nuestra mente consciente y a nuestras intuiciones. A su vez se desglosa en dos:

<> Nuestra propia perspectiva: Debes pensar en lo que a ti realmente te importa, ver el mundo a través de tus propios filtros. Moverte desde tus mapas mentales.

<> La perspectiva de otra persona: Es un juego de imaginación. Es un intento sincero por «meterte» en la piel de otro. Se trata de ver el mundo con los ojos otra persona. Todo cuanto hacemos afecta a otros y es muy interesante saber cómo lo ven ellos desde su mundo.

Te recomiendo que utilices estas dos visiones, objetiva y subjetiva, sin hacer juicios de valor sobre cuál es la mejor. Simplemente busca la información útil que te aporta cada una de ellas.

Tener perspectivas diferentes ampliará tu visión del mundo.

Decálogo para el presentador novel

«Coaching para jóvenes tiene hoy un invitado de honor, se trata de Gonzalo Álvarez Marañón. Quiero aprovechar para recomendaros su blog, El Arte de Presentar, donde nos enseña cómo conseguir que nuestras presentaciones sean tan informativas como la Enciclopedia Británica y tan entretenidas como el mejor cine de Hollywood.»

Una lista de 10 consejos para aquellos que se enfrentan por primera vez a una presentación.

1. Investiga a la audiencia por encima de todas las cosas

La audiencia es el protagonista de la presentación, es el héroe a quien debes ayudar con tu presentación. Tú eres el mentor. Si no conoces las necesidades e inquietudes de la audiencia, ¿cómo podrás ayudarla? Tómate tu tiempo para investigar quiénes son, qué saben sobre el tema y qué esperan obtener de tu presentación. Busca tierra común, sintoniza tanto a nivel de conocimientos como emocional. Asegúrate de que hablas su mismo lenguaje, de que estáis en la misma onda.

2. El mayor pecado es pasarse del tiempo

Un orador que se extiende más allá del tiempo demuestra falta de organización y de preparación, así como falta de respeto hacia la audiencia y el resto de ponentes. Habla el 80% del tiempo que te hayan asignado. Dimensiona la presentación para el tiempo asignado.

3. Cuenta lo más importante

No intentes contarlo todo. Ni hay tiempo ni capacidad para asimilarlo. No des toda la información en la presentación, despierta la lujuria por más. Los detalles ponlos en un documento o en la página web o en el manual o en cualquier otro sitio que pueda consultar la audiencia, pero no en las transparencias que proyectas en la pantalla. En ellas resalta lo más relevante, las ideas clave, a poder ser no más de tres.

4. Una presentación no es un documento

No trasplantes al PowerPoint el contenido del documento de partida párrafo a párrafo, figura a figura, tabla a tabla, gráfico a gráfico. Cuenta algo que no esté en el documento. Aporta valor. Da vida a los datos, pon algo de ti mismo. Cuenta la historia detrás del proyecto, del producto, del servicio. Si todo está en el PowerPoint, ¿para qué estás tú?

5. Empieza y  termina a lo grande

Capta la atención desde el primer minuto con una buena apertura: una anécdota personal, una historia, una cita, un hecho o dato sorprendente, una analogía o metáfora, ¡deja volar la imaginación! Termina con una nota alta y resonante. Deja clara la idea fundamental de tu presentación al principio y al final. Lleva muy bien memorizadas la frase de inicio y de cierre. ¡Son las más importantes! No termines con una interminable lista de conclusiones.

6. Una sola idea por transparencia

No las sobrecargues de texto, gráficos, imágenes. La audiencia no podrá asimilar más porque atiborres tus transparencias con más información. Al contrario: ¡acabarás saturándola! Elimina lo irrelevante hasta que sólo quede la información fundamental. Cuando no puedas eliminar más, ¡para!

7. Si no puede verse, ¿para qué lo pones?

Asegúrate de que el texto, las imágenes, los gráficos, en definitiva, cualquier cosa que aparece en la pantalla puede verse desde la última fila. Si no se ve, una de dos: elimínalo o hazlo más grande. Y si al hacerlo más grande no cabe, ¡simplifica! Si la audiencia no distingue lo que proyectas en la pantalla, la irritarás y desconectará rápidamente.

8. Utiliza la multimedia con juicio

PowerPoint es para añadir elementos visuales, no para proyectar texto y más texto en la pantalla. No te limites a poner listas de viñetas en las transparencias. Eso no es usar la multimedia, ¡eso es masacrarla! Para eso mejor no llevar PowerPoint. Usa con mesura vídeos, animaciones, imágenes, sonidos, demos, etc.

9. Ensaya, ensaya, ensaya

No valen los ensayos mentales: ponte de pie y repite en voz alta palabra por palabra la idea o ideas asociadas a cada transparencia como si estuvieras en el día de la presentación delante de la audiencia. Repasa las transparencias hasta memorizar los puntos importantes, ten claro qué decir en cada una. Practícalo todo: la voz, los gestos, la mirada, el movimiento, las demos, etc. Ensaya con compañeros: debe primar la sinceridad y honestidad. ¡No dejes nada al azar!

10. Comunicas con todo tu ser

No sólo comunicas con tus palabas, también con tu lenguaje paraverbal (entonación, vocalización, ritmo, volumen, pausas, silencios) y con tu lenguaje corporal (gestos, mirada, movimiento, postura). Grábate en vídeo para detectar tus puntos débiles y ensaya, ensaya, ensaya hasta ir puliéndolos.

 

Referencias y PNL

por: Adam Clarke

Podríamos definir metaprogramas como patrones mentales. Son filtros habituales y sistemáticos que ponemos en nuestra experiencia. Conocerlos es como tener el manual de instrucciones de cada persona.

Ser consciente de ellos aumenta nuestro autoconocimiento y nuestra empatía. También nos facilita establecer sintonía y aumentar nuestra capacidad de influencia.

El lenguaje y las formas de actuación son las pistas que necesitamos para descubrirlos.

Existen muchísimos metaprogramas, uno de ellos es el de referencia, que explica dónde encontramos nuestros criterios o normas de valor para actuar, diciéndonos dónde se sitúa el control del proceso de las decisiones.

Nos podemos encontrar con personas de referencia interna o externa.

Referencia interna:

“La operación ha sido un éxito, pero el paciente se ha muerto”.

Son personas que se centran en su punto de vista, en su propia visión del mundo y en sus sensaciones. Usan sus propios criterios para analizar y decidir

Con estas personas pueden ser útiles frases del tipo:

–       Tú lo piensas y me dices algo

–       Lo importante es que tú lo veas claro

–       ¿Cómo te sientes con esa decisión?

–       Lo más importante es lo que tú pienses

–       Escucha a tu corazón

Referencia externa:

“Si me dice que me tire del puente, yo me tiro”

Son personas que buscan el consenso y están centradas en el punto de vista de los demás y en la información que reciben de otros.

Con estas personas pueden ser útiles frases del tipo:

–       ¿Qué piensan tus amigos?

–       He leído, he visto, muchas personas, todo el mundo…

–       Quiero explicarte como veo yo este asunto

–       Mi opinión sobre esto es…

 

Yo no hago ningún juicio de valor sobre ellos; no creo que uno sea el correcto, todo depende de la situación.

Ser consciente de cuál es nuestro sistema de referencia nos da la posibilidad de cambiarlo dependiendo de cuál nos resulte de más utilidad. Conocer el de los demás nos ayuda a crear estrategias más efectivas.

El Método de 4 Pasos para Protegerte

por:Rickenbacker

Nadie puede hacer que te sientas inferior si tú no se lo permites.
Eleanor Roosevelt

Un chico de primero de bachiller me contaba que la mejor forma de sobrevivir en El Instituto es pasar desapercibido. Que la única forma de que «los matones» te dejen vivir es evitar que  se fijen en ti.

Me comprometí con él  a publicar en mi blog un fragmento del libro Coaching para el Éxito de Talane Miedaner en el que cuenta como protegernos con elegancia.

Es un modelo muy sencillo de cuatro pasos. Transcribo literalmente:

  1. Informar: “¿Te das cuenta de que me estás gritando?” o “¿te das cuenta de que ese comentario es hiriente?” O también “no te he consultado sobre esa cuestión”. Si la persona continúa con su inaceptable conducta, pasa al segundo paso pero nunca antes de haber dado el primero
  2. Pedir:”Por favor, deja de gritarme” o “sólo te he pedido una crítica constructiva”. Si la persona todavía no lo entiende y continúa actuando del mismo modo, prueba con el tercer paso
  3. Exigir o insistir: “Insisto en que dejes de gritarme ahora mismo”. Si la persona aún persiste en su conducta, da el siguiente paso
  4. Irse (sin entrar en discusión ni responder de mala manera): “No puedo continuar con esta conversación si sigues gritándome. Me voy”

La clave para el éxito de esta estrategia es mantener un tono de voz neutro, sereno y calmado, sin expresar emociones. Deberás hacer los comentarios en privado, evitando que estén presentes terceras personas.

Tanto jóvenes como mayores, en ocasiones, nos encontramos con personas que traspasan los limites y  nos hacen vivir situaciones desagradables. Cuando os tropecéis con ellas podeis usar este sencillo método. Espero que os resulte de utilidad.

PNL: Flexibilidad para Conseguir Objetivos

“Si sólo cuentas con una opción, eres un robot; si cuentas con dos opciones, estás en un dilema; sólo con tres o más opciones se puede ser flexible”. Bandler y Grinder

La Programación Neurolingüística (PNL) está basada en una serie de creencias. En este blog he escrito sobre algunas de ellas:

PNL: No existen los fracasos

PNL: Fabrica el mejor mapa del mundo

PNL: Querer es poder

Otra de mis presuposiciones preferidas dice:

Si algo no funciona, haz otra cosa.

Para conseguir resultados es necesario actuar con flexibilidad.  Si constantemente estamos repitiendo las mismas cosas no podemos esperar resultados diferentes.

¿Cuántas veces tenemos que repetir una misma estrategia para darnos cuenta de que no funciona?

Después de repetir cuarenta veces lo mismo sin obtener el resultado deseado ¿qué te hace pensar que obtendrás lo que persigues en la cuarenta y una?

Si quieres alcanzar tus objetivos te recomiendo empezar por tener claro aquello que deseas conseguir de forma precisa y concreta. A continuación lleva a cavo una de las estrategias que consideres adecuada para lograr un resultado positivo.

Después de pasar a la acción será necesario evaluar los resultados y, si no ha funcionado, tendrás que introducir cambios que te ayuden a conseguir tus deseos. Porque si haces siempre lo mismo, obtendrás siempre los mismos resultados.

La creatividad y la flexibilidad son nuestros mejores aliados para conquistar nuestros sueños.

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