Inteligencia Colectiva y Diversidad

por: Tom Magliery

por: Tom Magliery

“Lo que me parece bello, lo que me gustaría hacer, es un libro sobre nada, un libro sin ataduras exteriores,…; un libro que apenas tendría argumento o, por lo menos, cuyo argumento sería casi invisible, si algo así es posible”

Gustave Flaubert. Carta a Louise Colet, 16 de enero de 1852 Fuente: fragmentos escrito

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Cuando pienso en escribir una colaboración sobre feminismo + transformación organizacional lo primero que me planteo es la necesidad de actualizar lo que significan estos dos conceptos a día de hoy. Para mí, son de esos conceptos que necesitan ser reciclados. Trataré de explicarme para así poder entenderme y hacerme entender.

Por un lado, aquellas mujeres que lucharon por el derecho a la educación, al voto y, en definitiva, el derecho a la igualdad, peleaban contra las creencias y los valores de la mayoría de la sociedad. A día de hoy, y hablo de mi entorno únicamente, aunque queden muchos compromisos que renegociar, hombres y mujeres compartimos el deseo de crear una sociedad en la que los niños y las niñas tengan las mismas oportunidades y que, cuando les toque hacerlo, estén preparados para compartir la responsabilidad de construir una sociedad más justa. Yo personalmente no recuerdo haberme sentido discriminada y comparto con la gran mayoría, por no decir la totalidad, de los hombres que conozco un profundo sentimiento de repugnancia por la violencia de género, por las terribles situaciones de abuso, por la desigualdad de oportunidades y por las injusticias.

Con esto quiero decir que el feminismo no es lo que era.

Por otro lado, transformación organizacional. Estamos viendo cómo las estructuras sólidas se tienen que adaptar a los tiempos líquidos y cómo los tradicionales métodos jerárquicos para introducir cambios en las organizaciones son ineficientes. A día de hoy sabemos que, si un sistema es estable es resistente al cambio y que las personas solo cambian si quieren hacerlo.

Con esto quiero decir que el concepto de transformación organizacional no es lo que era.

La hibridación de estos conceptos, feminismo + transformación organizacional, me lleva a reafirmarme en la idea de que el auténtico cambio a día de hoy, organizacional o social, tienen que ver con las personas y con la inteligencia colectiva.

El cambio que hoy necesitamos, comienza por el cambio personal, continúa con una renegociación de compromisos y termina con un cambio estructural y social; y no al contrario.

El cambio que la mayoría de nosotros queremos ver en la sociedad y en las organizaciones tiene que ver con personas más felices que se aceptan tal y como son, se enriquecen con la diversidad y crean lazos humanos de suma positiva. Y, en mi opinión, todo empieza por descubrirnos a nosotros mismos, aceptar nuestra identidad y constatar que somos diferentes a los roles preestablecidos. Porque cuando nos damos cuenta de que ninguno de nosotros se ajusta a “un molde”, nos damos cuenta también de que nos enriquecemos y nos complementamos unos a otros.

En mi opinión, el verdadero cambio, organizativo o social, llegará cuando superemos la simplificación que implica dividir a la sociedad en hombres y mujeres, tomemos conciencia de que existen múltiples formas de ser persona y descubramos toda la riqueza que encierra la diversidad del ser humano.

Si prefieres la mala suerte no leas esto

suerte por Amarand Agasi«No se trata de que las personas de éxito sean felices, sino de que las personas felices tienen más éxito» Richard Wiseman

Tener la actitud adecuada puede ser la clave para la buena suerte. Richard Wiseman en su libro «Nadie nace con suerte: el primer estudio científico que enseña a atraer y aprovechar la buena fortuna» nos dice que las personas con «buena suerte» tienen actitudes y comportamientos parecidos y aquellos que tienen «mala suerte» tienden a presentar rasgos opuestos.

El Dr. Wiseman ha realizado experimentos con cientos de personas y su investigación le ha llevado a concluir que la gente no nace con suerte, sino que la atrae y aprende a controlarla e incluso a aumentarla.

Para preparar el cóctel de la buena suerte de Wisman necesitas:

  • Disfrutar de un pensamiento optimista
  • Vivir favoreciendo que sucedan cosas positivas
  • Ser flexible ante la vida
  • Mantenerte atento a las oportunidades que se te presenten
  • No repetir el sitio de vacaciones
  • Aprender técnicas de relajación
  • Combatir los sentimientos negativos
  • Fomentar las relaciones con tus amigos y ampliarlas
  • Mostrar una buena imagen
  • Ofrecer un lenguaje no verbal cautivador
  • Dividir las metas en etapas

Los cuatro principios que caracterizan a las personas afortunadas son:

  1. Maximizan las oportunidades cuando surgen, saben ver, aprovechar y crear oportunidades. Son expertas en crear, fijarse y actuar de acuerdo con las oportunidades. Tienen una actitud abierta hacia la vida y las personas.
  2. Son muy efectivas a la hora de prestar atención a su intuición y trabajan para estimular sus habilidades intuitivas.
  3. Tienen confianza y esperan un resultado positivo. Crean una serie de profecías de autorrealización.
  4. No permiten que las dificultades les dobleguen, gracias a su actitud transforman la mala suerte en buena. Actúan para tomar el control de la situación cuando las cosas son desfavorables y ven el lado positivo de lo que ocurre.

Si como vemos la «buena suerte» depende de uno mismo y es nuestro comportamiento y nuestra actitud la que determina nuestra buena fortuna, parece evidente que, podremos mejorar nuestro destino realizando ajustes en determinadas actitudes.

Te dejo unas pocas preguntas por si quieres pensar más detenidamente sobre este tema:

¿Cómo haces para ver, aprovechar y crear oportunidades?

¿De qué maneras puedes estimular tu intuición? ¿Cómo vas a gestionar tu intuición para que sea más efectiva?

Cuando esperas resultados positivos ¿Qué haces? ¿Cómo te sientes? ¿Qué acciones concretas emprendes?

¿Cuáles son tus recursos para superar dificultades?

¿Qué tiene de positivo tu situación actual? ¿Qué vas a hacer para aprovecharlo?

Aligera Carga y Disfruta del Camino

“Si tu costumbre de guardarlo todo es, si no congénita, de esas que se remontan a la noche de los tiempos, no podrás ordenar tu despacho o tu casa en pocos días. Acuérdate de  preguntarte: ¿Hay algo en casa o en el trastero que no necesite? Se trata de una prueba realmente difícil. Es increíble lo que una persona puede acumular a lo largo de los años”  Coaching para el éxito Talane Miedaner
Soy una aficionada a las conferencias TED y el otro día estuve escuchando la de Graham Hill. En algo menos de seis minutos me explicaban que tener menos cosas nos puede proporcionar más felicidad, nos permite ahorrar dinero, tener más libertad e incluso más tiempo.

Entonces me vino a la mente la película Dame 10 Razones, el título original es «10 items or less». Es una comedia sencilla y sin pretensiones que a mí me resulto encantadora.
La película nos cuenta cómo transcurre el día en que se conocen Paz Vega, que interpreta a una cajera de un supermercado, y Morgan Freeman, en el papel de un actor que lleva 4 años sin trabajar.

La asociación de ideas vino porque en un momento de la película Morgan Freeman y Paz Vega nombran “10 cosas o menos” que aman de sus vidas y pensé que si tengo claro las cosas que me hacen feliz a mí me resultaría muy fácil descartar de mi vida lo que no me gusta, las cosas que no necesito y que no me hacen feliz.

Todos acumulamos cosas que no necesitamos y que complican nuestra existencia. “Cosas” que ocupan nuestra mente, nuestro tiempo, nuestro espacio, nuestra vida y que, por alguna extraña razón, conservamos aunque sabemos que estaríamos mejor sin ellas.

Querer no siempre es poder

Realmente soy un soñador práctico; mis sueños no son bagatelas en el aire. Lo que yo quiero es convertir mis sueños en realidad. Mahatma Gandhi

Titulaba mi post del 29 de Octubre con la frase “Querer es poder”.  @Antonio Pamos comentó en Twitter sobre esta afirmación que “es una mentira peligrosa”.

Agradezco a Antonio Pamos su sinceridad y comparto con él la creencia de que afirmaciones como estas son peligrosas porque pueden crear frustración en todos aquellos que, queriendo conseguir alguna cosa, no llegaron a conseguirla.

Utilicé una frase hecha como titular de mi post porque resumía muy bien lo que quería transmitir en aquella ocasión. Pero estoy en sintonía con los que piensan que las cosas no se consiguen con sólo desearlas y que, para hacer realidad nuestros objetivos, hace falta algo más que desearlos «muy fuerte».

A partir de este punto he estado pensando sobre el tema y quiero compartir mis conclusiones, abiertas como siempre a vuestras aportaciones.

¿Qué ingredientes necesitas para conseguir hacer realidad tus objetivos?

  1. El deseo; encapríchate con hacer realidad tus sueños.
  2. Creer en ti; piensa que lo puedes conseguir. Imagínate a ti mismo viviendo el triunfo.
  3. Talento y capacidad real. Es importante que conozcas tus fortalezas y analices qué habilidades todavía no tienes y cómo las puedes desarrollar.
  4. Un plan para conseguir tus deseos. Trabajar en él con constancia y serenidad. En la mayoría de los casos los objetivos no se consiguen de la noche a la mañana.
  5. Haz. Todo lo anterior se queda en nada sin el hábito de hacer. Como dice Berto Pena en su post 20 ideas para desarrollar el hábito de hacer «eres tú, soy yo, quienes los tenemos que ejecutar. Nos tenemos que poner a ello«.
  6. No permitas que el miedo te paralice. El «Precipicio del Éxito» en ocasiones da vértigo. En esas situaciones te invito a sobreponerte y dar el siguiente paso.
  7. Flexibilidad. Como decía en un post anterior, no existen los fracasos. Tus decisiones y acciones traen como consecuencia resultados y si analizas esos resultados obtienes información muy útil para ir haciendo ajustes en tus planes.
  8. Disfruta del viaje. Eduard Punset en su libro “El viaje a la felicidad”, nos cuenta que la felicidad a veces está escondida en la sala de espera de la felicidad. Sin perder de vista el objetivo, camina disfrutando, sintiéndote feliz día tras día por estar donde quieres estar es la manera de llegar a tu objetivo.

¿Piensas que el pájaro kiwi ha hecho realidad sus sueños?

PNL: Querer es poder.

Tanto si crees que puedes como si crees que no, tienes razón. Henry Ford

Una de las ideas básicas y desde mi punto de vista  más útiles de la PNL nos dice que todos tenemos, o podemos crear, los recursos internos que necesitamos para alcanzar nuestras metas.

Debemos tener en cuenta que la PNL no trata de demostrar científicamente sus teorías, lo que le interesan son los resultados que se obtienen cuando actuamos en nuestra vida como si estas hipótesis fuesen ciertas.

Durante muchos años se pensó que el ser humano era incapaz de correr una milla en menos de 4 minutos. Incluso estudios científicos demostraron que era físicamente imposible.

En 1954 Roger Bannister logró correr 1 milla en 3:58 minutos. Cuando este hombre hizo lo que hasta entonces se creía imposible otros atletas empezaron a correr 1 milla en menos de 4 minutos.

Si creemos que podemos hacer algo estamos más cerca de conseguir el éxito que si creemos lo contrario.

Me gustaría añadir a esta entrada un escena de la película «En busca de la felicidad» que nos dejaba Francisco Alcaide en su post : Si tienes un sueño, protégelo