Ríete, por favor

El humor y el amor son los componentes fundamentales de una vida sana» (Dr. Patch Adams)

La ciencia ha demostrado que el buen humor influye de manera muy positiva en la salud de las personas. Reírse nos ayuda a mantener nuestro bienestar físico y mental.

Son muchos los efectos beneficiosos de la risa, disminuye la presencia del colesterol, favorece la digestión, disminuye la glucosa en sangre, oxigena la piel…

La risa favorece la producción y liberación de:

  • Dopamina que eleva el estado de ánimo
  • Serotonina con efectos calmantes y analgésicos
  • Adrenalina que nos permite estar más despiertos y receptivos y nos proporciona mayor creatividad.

Dice un proverbio chino: «Para estar sano, hay que reírse al menos treinta veces al día.»

Me gustaría que este video os hiciera reír:

¡Que la risa os acompañe!

Avanzando en el autoconocimiento

Identificar nuestros pensamientos, ser conscientes de nuestras emociones y reflexionar sobre nuestras acciones nos acerca al autoconocimiento.

Para Aristóteles el hombre perfecto era el que tenía los tres centros vitales en armonía:

  • Logos: El pensamiento, la racionalidad, el discurso
  • Erga: Las acciones, las realizaciones
  • Epithumia: La pasión, el deseo

En línea con esta idea, el psicólogo William James clasifica a las personas a partir de los tres grandes centros del cuerpo. Podremos encontrar personas cuyo centro principal es:

La cabeza: Personas reflexivas. Piensan fríamente sobre los problemas, sus causas y las posibles soluciones

El corazón: Son personas emotivas. Se dejan llevar por sus sentimientos y tienen gran auto-motivación

Las manos: Personas prácticas. Se ponen en acción rápidamente. Emplean poco tiempo en buscar las causas de los problemas o en hacer planes

Conocer cuál es nuestro principal centro de acción mejora nuestro autoconocimiento y saber la cantidad exacta que debemos incluir de cada uno de estos ingredientes nos ayudará a conseguir nuestros objetivos.

Inteligencia emocional y desempleo

por: ugotsoul

Muy amablemente, Ángel Cabrera, me sugería la posibilidad de escribir un post sobre inteligencia emocional y desempleo. Puesto que son muchos los jóvenes que en la actualidad se encuentran en situación de desempleo me pareció un tema muy interesante y que se podía  ajustar a la temática de mi blog .

Nuestras capacidades sociales y emocionales juegan un papel importante para conseguir nuestros objetivos y actuar de forma emocionalmente inteligente nos ayudará a alcanzar nuestra meta.

En situaciones de desempleo se hace obligatorio ser ejecutivos exitosos porque es nuestra “propia empresa” la que tiene que dar beneficios. Así que prestaremos atención al enfoque que el Dr. D. Ryback nos propone para convertirnos en ejecutivos emocionalmente inteligentes.

Los diez atributos de la inteligencia emocional ejecutiva de Ryback bajo el prisma de un desempleado serian algo así:

1-La actitud libre de juicios de valor:
Aceptar a cada persona en función de lo que es ahora, olvidando el pasado y sin juicios de valor. Busca obtener lo mejor de cada una de las personas de tu entorno. Escanea tus contactos.

2-La perceptividad: Ayudar a los demás a que se comprendan a sí mismos.
Comprende y acepta los sentimientos de los demás y comprende y acepta tus propios sentimientos. No te olvides de valorarte a ti mismo. Ten muy presente tus virtudes, capacidades y fortalezas, así como las de las personas de tu entorno.

3-La sinceridad: Fomentar la honradez genuina.
Expresa con honradez tus sentimientos y tus intenciones.

4-La presencia: Asumir la responsabilidad personal.
No esperes a que otros solucionen tus problemas. Ocuparte personalmente de tus asuntos con apertura ante cualquier hecho o sentimiento que se presente.

5-La relevancia: Apoyar la verdad.
Ten claros tus objetivos y el plan de acción . ¿Qué tienes que hacer?, ¿Cuándo? ¿De quién depende? ¿A quién afecta? ¿Cuáles son mis posibilidades reales de éxito?

6-La expresividad: Producir comunicaciones regulares.
Cuando estés presentando tú proyecto o en una entrevista de trabajo debes ser abierto y directo en lo que comunicas. Mide el efecto que tiene lo que dices. Ten claro cuál es el propósito que buscas con dicha comunicación y ajusta tu discurso a tú objetivo.

7-El apoyo a los demás: Fomentar la lealtad y un sentimiento de aportar algo.
Ilusiona a todas las personas de tu entorno para que colaboren en mejorar tu situación. Hazles saber lo importantes que están siendo al ayudarte a hacer realidad tus objetivos.

8-La audacia: Resolver pronto los conflictos.
Seguro que aparecen dificultades en nuestro camino. Cuando esto ocurra es el momento de transformar los obstáculos en desafíos y poner en evidencia nuestra habilidad para resolver cualquier problema. Haz frente a los conflictos, escucha a las partes implicadas y asume tu responsabilidad.

9-El celo: Presentar un modelo de liderazgo efectivo.
Enfréntate a cada situación lo más rápidamente posible. Recuerda que estas liderando tu propia vida, esto debería ser suficiente para sentirse intensamente involucrado y motivado. Lucha día a día por ser el dueño de tu destino. Ten presentes tus propios sentimientos como a los de los que le rodean. Intenta ver todos los posibles puntos de vista.

10-La confianza en si mismo.
Ahora más que nunca es importante confiar en nuestros recursos personales. Actuar desde la serenidad y la confianza en nuestros recursos
Parece lógico pensar que si queremos convencer a otros para que confíen en nosotros debemos empezar por confiar en nosotros.

Y recuerda:

“Los únicos límites a la creación de un nuevo futuro son nuestras dudas de hoy” Franklin Delano Roosevelt

¿Sólo quiero saber qué camino debo tomar?

– ¿Sólo quiero saber qué camino debo tomar?

– Pues dependen de adonde quieras ir tú.

– Eso no importa… si tú me dices…

– Entonces realmente no importa el camino que escojas.

En ocasiones nos encontramos encerrados en situaciones que no nos gustan. Sabemos que queremos cambiar de lugar y al igual que Alicia nos preguntamos qué camino debemos tomar.

Para vivir la vida que deseo vivir, lo primero es saber lo que quiero. Y, ¿cómo sé yo lo que quiero? El primer paso es decidirlo.

Si nosotros no decidimos nuestro futuro, lo harán nuestros padres, espos@s, novi@s, herman@s, amig@s o jefes y es muy probable que terminemos cabreados con la situación.

Si no tienes claro dónde quieres estar dentro de un año, dentro de 10 años, dentro de 20 o dentro de 50, escoge un buen momento y párate a pensar en ello.

Empieza por imaginarte dónde te gustaría estar. Atrévete a soñar tu futuro.

Y cuando sepas a dónde quieres ir tendrás claro qué camino escoger.

Os dejo una frase de Erich Fromm que os puede resultar inspiradora:

Sé quién en verdad eres. Descubre tus talentos y tu propósito en la vida. Esto te llevará a hacer lo que amas y, porque haces las cosas con amor, obtendrás lo que necesitas.