La Contribución de Francisco Alcaide al Coaching para Jóvenes

Hoy este blog inaugura una sección que llevará por título: «La Contribución de … al Coaching para Jóvenes.» Se trata de un cuestionario de tres preguntas que buscan ayudar a jóvenes a tomar mejores decisiones. Para empezar cuento con un invitado excepcional, Francisco Alcaide Hernández (@falcaide) es experto en Desarrollo Personal y Profesor de Habilidades Directivas de la Nebrija Business School. Su blog: (franciscoalcaide.com) es uno de los más seguidos en el área de management y self–management, y recientemente premiado con la medalla de oro en los Premios Blogosfera RRHH 2012. Es autor, sólo o en colaboración, de seis libros, el último de ellos Fast Good Management

PRIMERA PREGUNTA: ¿Qué pregunta o preguntas te habrían ayudado a tomar mejores decisiones en el aspecto personal cuando eras joven?

La primera pregunta sería: ¿Por qué no te das la oportunidad de ser la persona que te gustaría ser? En mi experiencia, muchas decisiones “erróneas” no son más que producto de dos miedos: miedo a la incertidumbre y miedo al rechazo. Por ello, las preguntas irían encaminadas a desmantelar los límites que los generan y a tomar conciencia del sinsentido de muchos de ellos: ¿A qué tienes miedo? ¿Qué puede pasar si no sale bien? ¿Por qué no das el paso? ¿Qué te ata? ¿Qué te impide realizar lo que quieres? ¿Cuál es el problema real de que tu decisión no les guste a algunas personas? Cuando uno verbaliza y responde sinceramente ciertas preguntas que llevan a otras cada vez más comprometidas con un interlocutor válido, en realidad uno ve que no tiene escapatoria. Las preguntas deben ir encaminadas a tomar conciencia de que:

  1. Cuando abrazas la incertidumbre, el miedo desaparece. Uno de los errores habituales que cometemos es hacer depender en exceso nuestra satisfacción del resultado final. Lo vemos todo como una bendición o una maldición, y de lo que se trata también es de disfrutar mucho del camino. El fracaso no existe, sólo las experiencias y las consecuencias. De una manera u otra, todo suma.
  2. Cuando te liberas del ego, el miedo desaparece. A menudo somos víctimas de las expectativas de los demás. Nos identificamos con nuestro ego, que no es otra cosa que confundir lo que somos (esencia) con lo que tenemos (dinero), hacemos (trabajo) o nos valoran (reconocimiento). Ello nos lleva a vivir en un disfraz, en un personaje distinto al que somos; el ego es la gran mentira de la vida y genera mucha frustración interior.

SEGUNDA PREGUNTA. ¿Qué pregunta, o preguntas, te habrían ayudado a tomar mejores decisiones en el aspecto profesional cuando eras joven? Creo que sería bueno formular preguntas en tres ámbitos: sentimientos, motivaciones y habilidades:

  1.  Sentimientos (aficiones). ¿Qué es lo que más te gusta hacer? ¿De qué hablas en tu tiempo libre? ¿Qué tipo de libros lees? ¿Qué webs sigues? ¿Qué programas de televisión ves? En definitiva, qué temas te gustan y te hacen sentir bien. Los sentimientos son siempre un buen indicador de aquello con lo que más conectamos y sintonizamos, un reflejo de nuestro ‘yo’ más profundo con el que nos identificamos.
  2. Motivaciones (necesidades). Todos tenemos diferentes motivaciones (conocimiento, seguridad, poder, servicio, reconocimiento, reto, afecto) pero en cada persona ponderan de manera diferente y siempre prevalecen unas sobre otras. ¿Lo que más te apasiona es el conocimiento? Dar clase, investigar o escribir probablemente es lo tuyo; ¿El reto es imprescindible en tu día a día? Parece que te atrae el mundo de los emprendedores; ¿La seguridad laboral es una necesidad en tu vida? La administración pública parece una opción; ¿Tienes altas necesidades de reconocimiento? Busca empleos con visibilidad social.
  3. Habilidades (personalidad). Formúlate algunas de las siguientes preguntas: ¿Prefieres estar en despacho o en la calle? ¿trabajar en equipo o de manera más solitaria? ¿necesitas libertad o directrices claras? ¿cobrar por resultados o nómina muy segura? ¿la presión te motiva o te causa estrés? ¿te gusta viajar o prefieres algo más reposado?

El engarce oportuno de esas tres patas, mezcla de aficiones, necesidades y personalidad, hacen un buen guiso. Lo más importante es ser honesto con uno mismo y no engañarse. Creo que el éxito está en hacer del ocio un negocio. Si tienes talento para algo, no renuncies a él, concentra tus energías en ponerlo en valor, en profesionalizar tu pasión. Owen Gehry, arquitecto del Museo Guggenheim, decía una vez: «Tu mejor obra es la expresión de tu propia persona. Tienes que comprender que tu firma es única. Si partes de ahí, tienes una oportunidad».

TERCERA PREGUNTA. ¿Cuáles son, según tu opinión y experiencia, las claves del éxito profesional y/o personal que debería tener en cuenta un joven?Desde mi punto de vista, las siguientes:

  1. Pasión: dedícate a aquello que sabes hacer mejor.
  2. Disciplina: el talento sin trabajo no te hará llegar muy lejos.
  3. Foco: no te disperses y centra todas tus fuerzas en aquello que has elegido.
  4. Paciencia: date tiempo, todo lo bueno de la vida se cuece a fuego lento.
  5. Resistencia: el camino está plagado de piedras: errores, fracasos, críticas, bajones, injusticias, rechazos… Jamás te rindas.
  6. Equipo: sólo no es posible construir algo grande. Necesitas de los demás: gente profesional y con valores.
  7. Generosidad: cambia el enfoque: del qué obtengo al qué puedo ofrecer. Te ocurrirán cosas buenas.
  8. Ética: no te traiciones, ni a ti ni a los demás. Si haces un pacto con el diablo, lo acabas pagando.
  9. Actitud de mejora: sé un eterno estudiante. No dejes de aprender, de todos y de todo. La autocomplacencia es peligrosa.
  10. Disfruta: si buscando el éxito te has perdido el camino, has fracasado. Hay que darle mucha intensidad a cada momento, tanto de ocio como de negocio.

Muchas gracias, Paco 🙂

El Trabajo: Cambiando Creencias

“Si no cambias la creencia de la gente de que puede influir en su futuro, nada de lo que hagas servirá”. Mwalimu Musheshe

La creencia de que no podemos influir en nuestro futuro se propaga, como si se tratara de un virus, afectando a jóvenes y no tan jóvenes. Recortes y malas noticias, han hecho que muchas personas piensen que su situación profesional no dependa de ellos sino de la coyuntura actual y del azar.

El trabajo del coach, entre otras cosas, ayuda a cambiar creencias que pueden estar impidiendo que las personas muestren su talento. Una técnica, desde mi punto de vista, muy eficaz para el cambio de creencias es «The Work», de Byron Katie.

Aplicar «The Work» consiste en utilizar cuatro preguntas y las sub-preguntas apropiadas. Os dejo un breve ejemplo con la creencia: » No puedo influir en mi futuro»

1. ¿Es verdad que no puedes influir en tu futuro?

  • Si la respuesta es, continuas con la pregunta número 2
  • Si la respuesta es NO, continuas con la pregunta número 3

2. ¿Puedes saber que es verdad con absoluta certeza que no puedes influir en tu futuro?

3. ¿Cómo reaccionas, qué sucede, cuando crees que no puedes influir en tu futuro?
Algunas sub-preguntas podrían ser:

  • ¿Qué emociones trae el que creas que no puedes influir en tu futuro?
  • ¿Qué imágenes futuras ves cuando crees en este pensamiento?
  • ¿Qué sientes físicamente cuando crees que no puedes influir en tu futuro?
  • ¿Cómo te comportas cuando piensas que no puedes influir en tu futuro?
  • ¿Quién eres cuando piensas que no puedes influir en tu futuro?
  • ¿Quién serías sin el pensamiento de que no puedes influir en tu futuro?

4. ¿Quién serías sin el pensamiento de que no puedes influir en tu futuro?

  • Contempla, usando tu imaginación, quien eres, que sucede, qué ves,qué haces, qué dices y qué te dicen sin el pensamiento de que no puedes influir en tu futuro.

Invierte el pensamiento

1´. ¿Es verdad que puedes influir en tu futuro?

  • Si la respuesta es Sí, continuas con la pregunta número 2´
  • Si la respuesta es NO, continuas con la pregunta número 3´

2´. ¿Puedes saber que es verdad con absoluta certeza que puedes influir en tu futuro?

3´. ¿Cómo reaccionas, qué sucede, cuando crees que puedes influir en tu futuro?
Algunas sub-preguntas podrían ser:

  • ¿Qué emociones trae el que creas que puedes influir en tu futuro?
  • ¿Qué imágenes futuras ves cuando crees que puedes influir en tu futuro?
  • ¿Qué sientes físicamente cuando crees que puedes influir en tu futuro?
  • ¿Cómo te comportas cuando piensas que puedes influir en tu futuro?
  • ¿Quién eres cuando piensas que puedes influir en tu futuro?

4´. ¿Quién serías sin el pensamiento de que puedes influir en tu futuro?

  • Contempla, usando tu imaginación, quién eres, qué sucede, qué ves, qué haces, qué dices y qué te dicen sin el pensamiento de que puedes influir en tu futuro.

Invierte de nuevo el pensamiento si fuera necesario. Encuentra por lo menos tres ejemplos específicos y genuinos de cómo cada inversión es verdad para ti.

Hacer este «trabajo» te ayudará a ganar conciencia sobre la situación y también sobre la influencia que tienen las creencias en tus actos, porque como dijo Robert Michels, «no importa que un hecho sea falso; si es considerado cierto, es cierto en sus efectos».

Te dejo a continuación el vídeo en el que Peter Senge habla de la frase de Mwalimu Musheshe.

 

Organizaciones a la Moda y Creando Tendencia

 

 

 «Empecé a darme cuenta de que en la vida diaria pasaba mucho tiempo conversando. Al comienzo ese conversar me parecía como un obstáculo para el trabajo ‘real´. Pensaba que el trabajo real consistía en calcular, organizar, programar… Luego me di cuenta de que ese conversar era trabajo y que estas conversaciones tenían consecuencias. En aquel tiempo no tenía la noción del lenguaje como invención y constitución de la realidad; lo que yo llamo el papel ontológico del lenguaje vino después.» Fernando Flores

¿Te has fijado en el exquisito cuidado con el que las empresas se muestran al mercado?

Escuchando al mercado, yo diría que esta temporada se llevan las organizaciones innovadoras, alegres, juveniles, con un toque 2.0, respetuosas con el medio ambiente y ágiles para adaptarse a una época de cambios.

Las marcas, conscientes de la importancia que tienen las emociones en las personas, utilizan el lenguaje de las emociones positivas. Cuidando su imagen al detalle y desfilando radiantes y a la última moda, nos lanzan mensajes que tratan de despertar en nosotros el más irracional instinto consumidor.

Es evidente que las marcas creen firmemente en uno de los postulados del Coaching Ontológico:

“El lenguaje no sólo describe la realidad, sino que por medio de él se genera la realidad”

Son muchos los mensajes que las organizaciones lanzan de puertas para fuera, pero ¿cómo se comunican las organizaciones de puertas para adentro? ¿Cuidan las empresas con el mismo esmero los mensajes emocionales que llegan a sus empleados en el día a día? ¿Son conscientes los lideres de equipo del lenguaje que utilizan y de cómo está afectando a las personas con las que trabajan? ¿Qué realidades estás creando con tu lenguaje?

Probablemente, el mayor desafío al que se enfrentan las empresas a día de hoy es ser capaces de instaurar el trabajo colaborativo dentro de su organización, y el trabajo colaborativo solamente es posible en un entorno «emocionalmente fértil».

Si realmente las organizaciones quieren actualizarse tendrán que empezar a cambiar por dentro y no solamente de puestas para afuera.