El Reto de Decidir en Redes Productivas

por IsaacMao

por IsaacMao

«El tiempo lo cambia todo, eso es lo que dice la gente, pero no es verdad. Hacer cosas cambia las cosas; no hacer nada deja las cosas exactamente como están» Dr. House

Aunque con muchos matices, la realidad es que a día de hoy hay profesionales que llevan a cabo proyectos y se organizan formando estructuras no jerárquicas. Estas organizaciones en red se enfrentan con múltiples retos y uno de ellos es el de tomar decisiones de manera eficaz y eficiente. Como respuesta a este desafío, estoy trabajando en un modelo que optimice la calidad de la toma de decisiones, de forma ágil y aprovechando al máximo la inteligencia colectiva de la red. Un modelo que siguiendo la máxima de Einstein sea “ tan simple como sea posible, pero no más simple”. Mi intención con este post es simplemente dibujar el contexto general que rodea a los procesos de toma de decisiones, analizar brevemente los diversos tipos de toma de decisiones existentes y adelantar un par de ideas sobre el modelo en el que estoy trabajando. Este nuevo modelo lo estoy creando a partir de múltiples conversaciones con José Miguel, de paseos por el blog y por el libro de Miguel Ariño y del análisis de información que me llega por amigos, como por ejemplo el documento sobre Holocracia que me envió David Sánchez. El modelo cuenta con influencias del coaching de equipos y de GTD y está en sintonía con conceptos de metodologías Ágiles, con el principio de falsabilidad científica y con la visión de la P2P Foundation. Actualmente estoy investigando también sobre los conceptos de ideocracia y sociocracia, ya que este es un proyecto en beta permanente. Centrándonos en el proceso de toma de decisiones en red, el modelo que propongo para facilitarlo busca separar de forma muy clara el acto de decidir de otras “actividades” que acompañan a las reuniones destinadas a tomar decisiones y que en ocasiones se entremezclan en ellas. Estas «actividades», que pueden ser necesarias o no y que pueden venir fijadas de antemano o no, son, entre otras:

  • Definir objetivos
  • Aclarar conceptos
  • Poner en común pareceres o puntos de vista
  • Generar, de forma más o menos creativa, ideas para la resolución del problema
  • Planificar, implantar y ejecutar acciones consecuencia de la decisión

Por otra parte, si nos centramos en la forma de decidir, encontramos múltiples procedimientos para tomar decisiones. Las modalidades que me parecen más relevantes son:

  • Toma de decisiones al azar, basada en la suerte y la casualidad
  • Toma de decisiones intuitiva o emocional, basada en la utilidad de la parte inconsciente de nuestro cerebro
  • Toma de decisiones racional, basada en el razonamiento, la información y la experimentación científica
  • Toma de decisión jerárquica o del experto, en la que una persona tiene la responsabilidad de optar por la que considera la mejor opción
  • Toma de decisiones por mayoría, en la que se opta por aquella opción que cuenta con mayor número de apoyos
  • Toma de decisiones por consenso y veto, basada en que todos los participantes en la toma de decisiones están a favor de una opción en particular
  • Toma de decisiones por consentimiento, basada en que ninguno de los participantes tiene una objeción razonada, basada en informaciones objetivas, para oponerse a una propuesta de decisión determinada. Es un proceso facilitado
  • Toma de decisiones por consentimiento integrativo, basada en la toma de decisiones por consentimiento y que busca además aprovechar la diversidad y la inteligencia colectiva, integrando el máximo número de informaciones útiles y relevantes para la toma de la decisión

Por último, aclarar que la toma de decisiones por consentimiento integrativo es un proceso pensado específicamente para redes productivas. Como decía al principio del post, esto solo es una introducción del trabajo que estoy haciendo. Seguiré compartiendo en Redes Productivas sobre este modelo, porque esto solo acaba de empezar 😉

Tejiendo Conversación Sobre Redes Productivas

por: Nacho-Manotas

por: Nacho-Manotas

No me he podido resistir a unirme a la conversación con José Miguel y Amalio sobre redes productivas en:  7 Reflexiones sobre Redes Productivas¿Hablamos de “redes productivas”?   Así que aquí estoy, dispuesta a conversar.

Me he dado cuenta de que la palabra productividad, al igual que joven y algunas otras, puede contener diferentes significados según el contexto y la persona con la que hablemos. Si a la palabra «productividad» le sumamos «redes», el diálogo sobre atributos, matices y visiones puede dar lugar a múltiples interpretaciones.

Yo en este post hablaré de redes productivas desde el enfoque que presenta Amalio. Una red productiva es aquella que produce algo tangible, independientemente de que hablemos de productos o de servicios. Es decir, la red tiene su razón de ser vinculada a un proyecto con unos objetivos, unos plazos y unos recursos concretos.

Ahora bien, esa red productiva – en el sentido de que produce tangibles – puede ser más o menos productiva – en el sentido de cómo los produce – dependiendo de su mayor o menor grado de eficacia y de eficiencia.

Entrando al problema que plantea Amalio sobre el riesgo de falta de agilidad en las redes productivas, creo que este problema en concreto lo es sólo si seguimos operando en paradigmas tradicionales, que no son aplicables a las nuevas estructuras en red.
Si queremos que las redes operen de forma ágil, tendremos que agilizar los procesos de toma de decisiones y, en mi opinión, una buena forma de hacerlo es por «consentimiento integrativo«. Sobre este tema tengo pensado escribir en el blog más adelante.

Cambiando de tema, Amalio sugiere que las redes “productivas” tendrán, normalmente, intención de ser también “estables”. Personalmente creo que no. Precisamente porque las redes son la respuesta a tiempos inestables, tienen la característica, desde mi punto de vista muy positiva, de ser dinámicas, es decir, cambiantes y adaptables, y precisamente por eso más eficientes. Pueden seguir existiendo entre proyectos si esos proyectos forman parte de un meta-proyecto e, incluso en ese caso, no necesariamente contará siempre con los mismos nodos. Pero lo normal es que, una vez terminado el proyecto, la red productiva vuelva de nuevo a ser simplemente red.

Sobre el tema de “por consenso” y “por consentimiento”, creo que es mucho más que una simple discrepancia semántica. Cuando hablamos de consenso, estamos hablando de pensamiento grupal o de mayoría. Cuando hablo de consentimiento, y en concreto de “consentimiento integrativo”, que es con lo que trabajamos en OPTIMA12®, estoy hablando de que estén integradas todas las propuestas de valor de los nodos de la red y que la decisión tomada no represente el mal menor sino que suponga el máximo beneficio para todos los nodos.

Espero que sigamos conversando. Otros, como David Sánchez, también se han unido con «Es necesario (y urgente) “aplanar” las organizaciones»

Y tú, ¿te animas?